Preguntas frecuentes
Elige de qué lado estás y te contestamos lo que de verdad se pregunta la gente — incluyendo lo incómodo.
Si vas a vender tu casa
Las dudas de quien tiene una casa con deuda, heredada, invadida o que simplemente ya no quiere cargar. Respondemos igual de directo que en persona.
Debo Infonavit y ya no puedo pagar. ¿Me compran la casa así?
Sí. Es justo el caso que más resolvemos. Nosotros liquidamos tu saldo directo con Infonavit —depósito al número de crédito, sin intermediarios— y, si tu caso lo permite, además te entregamos una retribución en efectivo. Lo único que pedimos es que el crédito tenga al menos dos años de haberse abierto: antes de eso Infonavit no permite la operación y te lo decimos de frente desde la primera llamada.
¿En cuánto tiempo tengo mi dinero?
Revisamos tu caso en 24 a 48 horas hábiles y te damos una oferta con números claros. Si la aceptas, firmamos contrato y de ahí a que recibas tu parte suelen pasar de dos a cuatro semanas, según qué tan rápido salgan las escrituras y el certificado de gravámenes. No te vamos a prometer «mañana mismo»: te vamos a decir la fecha real y te avisamos si algo se mueve.
¿Cómo deciden cuánto me ofrecen por mi casa?
Sumamos cuatro cosas: lo que se debe a Infonavit, los adeudos de predial, agua y luz, lo que va a costar dejar la casa habitable, y lo que vale en tu zona ya remodelada. Lo que queda después de eso es tu retribución. Te lo mostramos desglosado en la oferta, no como un número suelto, para que veas de dónde sale cada peso.
Heredé una casa y está intestada. ¿Se puede vender?
Sí, aunque el camino es más largo. Nuestra área legal te acompaña con el juicio sucesorio y, en cuanto haya quién pueda firmar legalmente, cerramos la compra. Es el tipo de caso donde la gente se rinde por el papeleo: nosotros lo llevamos y tú solo firmas donde te digamos. Eso sí, necesitamos las escrituras originales con su boleta registral.
Mi casa está invadida o abandonada. ¿Aun así la toman?
La tomamos. Si está invadida, gestionamos el desalojo por la vía legal antes de ponerla en venta —tú no tienes que confrontar a nadie ni ir a tocar la puerta—. Si está vandalizada o lleva años sola, la valuamos como está y la remodelamos nosotros: no esperamos que la arregles para comprártela.
¿Me cobran comisión o algún gasto por adelantado?
No. Cero anticipos, cero cuota por «apertura de expediente», cero comisión al vendedor. Nosotros ganamos cuando revendemos la casa remodelada, no de tu bolsa. Los gastos de liquidación, adeudos municipales, notaría e inscripción los cubrimos como parte de la operación y quedan escritos en el contrato antes de que firmes.
¿Qué documentos necesito tener a la mano?
Para arrancar basta tu identificación y el número de tu crédito Infonavit o tu NSS. Para cerrar necesitamos las escrituras originales con boleta registral, el último recibo de predial y agua, y tu acta de nacimiento y CURP actualizadas. Si estás casado por sociedad conyugal, también los de tu pareja. Si algo se te perdió, te decimos dónde y cómo reponerlo.
¿Tienen que entrar a mi casa para valuarla?
Sí, una visita. Vamos una vez, tomamos fotos del estado real —techos, instalación eléctrica, tubería, humedades— y con eso armamos la oferta. Dura menos de una hora, agendamos a la hora que te quede y no llevamos «clientes» a curiosear: solo va quien valúa. Si prefieres discreción con los vecinos, llegamos sin logos ni lonas.